¿Qué potencia necesito para mi estufa de pellets?

Muchas veces, se comete el error de adquirir una estufa con una potencia mayor de la necesaria, y de esta manera, lo único que se consigue es sobrecalentar las estancias y que la estufa genere un mayor consumo energético. Una potencia demasiado elevada más consumo de biocombustible del necesario, y quedarse corto en la potencia obligará a trabajar a máxima capacidad durante periodos excesivos, por lo que adquiere siempre una estufa de pellets con la potencia adecuada. 

Potencia de la estufa de pellets

Pero, ¿cómo saber qué potencia necesita la estufa de pellets? En el mercado de las estufas y calderas de biomasa encontramos diferentes potencias, en función del uso que vaya a tener la estufa o caldera en cuestión. Se considera una instalación doméstica cuando la potencia es menor de 70kW, a partir de ahí se trata de calderas de media o alta potencia, destinadas a usos industriales o con mayores necesidades de calefaccion y acs, como pueden ser polideportivos, u hospitales. Para ellas se requieren mayores potencias de trabajo, e incluso instalación de calderas en cascada.

Las estufas domésticas oscilan en un rango de potencias: la de menor potencia es de unos 4 kW, luego encontramos de 8 kW, 12 kW, 16 kW… Con 1 kW es posible calefactar aproximadamente 10 metros cuadrados, por lo que para una vivienda de 80 metros cuadrados necesitaríamos una potencia de 8 kW. Esta es una simplificación que puede cambiar notablemente en función de  diversas variables, como el aislamiento, la zona climática o la ventilación. Controlar estos factores nos permitirá elegir la potencia adecuada para nuestra estufa de pellets.

Pasos para calcular la potencia

Superficie de la vivienda

En primer lugar, se debe tener en cuenta la superficie de la vivienda que precisa aporte de calor, en metros cuadrados. Este es el primer dato necesario que utilizaremos en el cálculo. Es importante remarcar que se han utilizado datos de superficie, y no de volumen, porque estos cálculos están pensados para alturas medias de techo de viviendas, y no para grandes estancias como polideportivos o naves industriales.

Nivel de aislamiento y zona climática

Los siguientes aspectos que se deben tener en cuenta son la zona climática donde se encuentra la vivienda, y la calidad del aislamiento (tipos de ventajas, tabiques, fachada…). Estos dos conceptos se pueden definir mediante una constante que recoge los kW de calor que necesita la vivienda por metro cuadrado. Para dar con el coeficiente necesario utiliza esta tabla en función de zona climática y el nivel de aislamiento.

  • Nivel de aislamiento: bueno, medio o malo.
  • Zona climática de la vivienda: en función de la zona climática en la que se ubique la vivienda a calefactar, podrá considerarse como zona templada, zona suave, zona fría, muy fría o extremadamente fría.

Combina todos estos elementos:

Para hacer el cálculo utilizando todas las variables, lo primero que se necesita conocer es la zona climática y el nivel de aislamiento. Una vez tengamos el coeficiente necesario gracias a la tabla anterior, solo debemos multiplicarlo por la superficie a calefactar, de forma que:

Potencia necesaria (kW) = coeficiente (kW/m²) x superficie a calefactar (m²)

Equilibrio entre potencia y rendimiento energético

La potencia máxima de una estufa también está determinada por el tipo de combustión que se realiza en el interior de la estufa y por el combustible máximo que puede quemar. Una mayor capacidad de quema de combustible aumentará la potencia de la estufa, así como una mejora de las condiciones de combustión. Pero para saber si la estufa es adecuada, también debemos conocer el rendimiento energético de la estufa de pellets.

El rendimiento energético consiste en evitar las pérdidas energéticas para aprovechar al máximo el calor generado en la combustión. Mejorar los factores involucrados convierte a un sistema en eficiente.

Normalmente, las estufas de pellet suelen tener un rendimiento entre un 70 y un 85%. En el caso de las calderas de biomasa, las calderas de biomasa de condensación pueden alcanzar rendimientos cercanos al 100% con respecto al Poder Calorífico Superior. Este tipo de tecnologías aplicadas a la biomasa también aportan un mayor rendimiento energético  y ahorro.

Por tanto, conseguir un equilibrio entre la potencia que necesita la estufa y un buen rendimiento energético nos ayudará a a elegir una estufa de pellets adecuada a nuestras necesidades, ahorrando combustible, emitiendo menos CO2 y disfrutando del confort que necesitamos en nuestra vivienda.